Que la vida hierva
hasta un rojo intenso
entre tu aroma, mis caricias y
aquella risa compartida
que maulla en mi memoria.
Mil rodajas de tu anhelo
que abandona su naranjo
y se funde con el cielo
cuando se anuncia tormenta.
Ahora nutre al torbellino,
una secuencia maderera:
La corteza de tu alma
y de mis sueños, cada beta.
El frío es inmolado,
mientras endulzamos toda duda,
y es un mito cada herida
si lamemos el azucar.
Los cristales se derriten
y tu nombre ya es de almibar
que se esparce por mis huesos
y me quema dulcemente.
martes 3 de noviembre de 2009
Fulgor de aguacero
Me ilumina tu nombre
como señal de aguacero
en época de humedades
extintas,
en la inminente reducción
del intervalo de nuestros mundos,
en el silencio de dos miradas
sostenidas por un efímero trance
de sensaciones reservadas.
Presiento tu piel
desde esta asimetría de escena
y aguardo por la epifanía de un beso.
como señal de aguacero
en época de humedades
extintas,
en la inminente reducción
del intervalo de nuestros mundos,
en el silencio de dos miradas
sostenidas por un efímero trance
de sensaciones reservadas.
Presiento tu piel
desde esta asimetría de escena
y aguardo por la epifanía de un beso.
sábado 8 de agosto de 2009
jueves 16 de abril de 2009
Yo soy en tí y tú en mí.
Desde el tiempo de animal
al gemido de la estrella.
Somos la lluvia torrencial
que desnuda al mundo
que nos mira.
Tú en mí y yo en tí,
un Saraband engendro
que trasciende lo efímero.
Un compás de infinito.
Desde el tiempo de animal
al gemido de la estrella.
Somos la lluvia torrencial
que desnuda al mundo
que nos mira.
Tú en mí y yo en tí,
un Saraband engendro
que trasciende lo efímero.
Un compás de infinito.
viernes 27 de febrero de 2009
Neon Heart

Tu risa es la luz de neón
que encandila al batallón de guerra
que quiere fusilarme.
Quiero revolcarme en la luminaria
que celebra un abismo en tus ojos,
iniciar un galope aéreo sobre el Halley
y maullar de octava en octava
hasta desmentir al trémolo amoroso
al que todos rinden culto.
A esta hora de la vida
se me antoja un receso de pautas,
y una estrategia por un alma en blanco.
Y ya ves, nadie ha escrito lo suficiente
sobre sensibilidad.
lunes 9 de febrero de 2009
Satán en una cajita
Me hablas de tus viajes
donde el viento marino
es inyectado por el sol,
y tu ventana se desplaza
por el horizonte.
Tus ojos radioactivos
no quieren dejarme ver.
Puedo oír a la locomotora
en la que crees andar
(se ríe de la línea).
Puedo ver tu dulce infierno
y se que no eres satán;
satán es el que se ríe
y tú no paras de llorar.
Eres dueño de las brazas
que arden sobre un fósforo.
Quiero encender mis cigarrillos
con tu soberbia tostada.
No hay alma pecadora
quemándose a tu alrededor,
sólo el silencio que permite
la intermitencia del ruido blanco
de tu emoción.
A veces lo vulnerable
pretende ser amenanzante y cruel.
¿Podrías jugar por siempre?.
donde el viento marino
es inyectado por el sol,
y tu ventana se desplaza
por el horizonte.
Tus ojos radioactivos
no quieren dejarme ver.
Puedo oír a la locomotora
en la que crees andar
(se ríe de la línea).
Puedo ver tu dulce infierno
y se que no eres satán;
satán es el que se ríe
y tú no paras de llorar.
Eres dueño de las brazas
que arden sobre un fósforo.
Quiero encender mis cigarrillos
con tu soberbia tostada.
No hay alma pecadora
quemándose a tu alrededor,
sólo el silencio que permite
la intermitencia del ruido blanco
de tu emoción.
A veces lo vulnerable
pretende ser amenanzante y cruel.
¿Podrías jugar por siempre?.
domingo 25 de enero de 2009
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